lunes, 23 de julio de 2012

¿Que comían nuestros antepasados?

La evidencia de registros fósiles, evidencia paleontológica, y datos etnográficos de 181 grupos sobrevivientes de cazadores-recolectores (como los bosquimanos del sur de África y los aborígenes australianos) sugieren que las dietas ancestrales eran de una gran variedad y que no habia una sola dieta. La gama de alimentos disponibles para nuestros antepasados variaba ampliamente, no sólo geográficamente, sino también en las distintas epocas del año y era mucho mayor que la variedad de los alimentos que ingerimos hoy en día.



En general, la proporcion media planta/animales consumidos (en términos de energía) para nuestros ancestros primitivos fue de 35% de plantas y el 65% animales. Esto sugiere que los humanos evolucionaron en una dieta que se basó principalmente en alimentos de origen animal y por consiguiente, baja en carbohidratos complejos (frutas y verduras, alrededor del 25% del total de calorías), alta en proteínas (hasta un 35% del total de calorías) y con alto/moderado contenido de grasas (alrededor del 40% de las calorías totales). Esto está en marcado contraste con las dietas actualmente recomendadas por nutricionistas y medicos (bajo contenido de grasa, dieta rica en hidratos de carbono).


Se teoriza que el abandono se ésta dieta antigua y la adopción de la agricultura, con la inclusión de los cereales, legumbres, productos lácteos y alimentos procesados ha creado una gran cantidad de enfermedades modernas.


Registros fósiles muestran una disminución masiva de altura media, la salud y un incremento rápido de enfermedades, obesidad en las poblaciones que sobrevivieron a la transición de una alimentación basada en actividades de cazador-recolector a un estilo de vida dependiente de la agricultura. Muchas enfermedades auto-inmunes (celíaca, esclerosis múltiple, etc), alergias a los alimentos, obesidad, diabetes, cáncer, enfermedades cardiovasculares, déficit de atención e hiperactividad, autismo, depresión y la esquizofrenia han demostrado estar vinculadas a la adopción de alimentos modernos (altamente procesados). Curiosamente, el 87% de la población mundial es intolerante a la lactosa y después de la edad de cinco años los seres humanos no producen la enzima lactasa. Además, la intolerancia al gluten por lo general se produce junto a una intolerancia a la lactosa. El consumo de leche y granos con gluten comenzaron con el advenimiento de la agricultura moderna.


Referencias:

Wadley, G & Martin, A (2000): The Origins of Agriculture- a biological perspective and a new hypothesis. Journal of the Australasian College of Nutritional & Environmental Medicine, Vol 19, No.1, April, 3-12.  Ver mas (...)

Eaton, S.B. (1998): Evolution, Diet and Health.

Teaford M. F: (1998) "A review of dental macrowear and diet in modern mammals". Scanning Microsc. 2, 1149-1166.

Ungar, P,S. & Teaford M. F: (1998) "A paleontological perspective on the evolution of human diet". Journal of Human Evolution 21, 215-223.

Eaton, S.B. et al: ((1988): "Paleolithic nutrition: A consideration of its nature and current implications". New England Journal of Medicine, Vol 312, 283-289.

Eaton, S.B. and Kroner, M.J. (1997): "Paleolithic nutrition revisited: a twelve year retrospective on its nature and implications". European Journal of Clinical Nutrition. 51: 207-216.

Gam, S M & Leonard, W R, "What Did Our Ancestors Eat?" Nutritional Reviews, 1989, 47: 337-45.

Eaton, S.B., Kroner, M., Shostak, M (1988): "Stone Agers in the Fast Lane :chronic degenerative diseases in evolutionary perspective". American Journal of Medicine 84:739-749.

Eaton SB (1998): "The evolutionary context of chronic degenerative diseases". In: Stearns SC, ed. Evolution in health and disease. Oxford, Oxford University Press.






3 comentarios:

  1. Respuestas
    1. jum niña o niño usted muy mal eso me sirvio para mi tarea y me calificaro muy bien

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